La Cámara de Diputados de Chile aprobó esta semana, un proyecto de ley que endurece la normativa contra las carreras clandestinas de vehículos motorizados, tipificando estas prácticas como conductas penalmente sancionables y elevando las penas tanto para quienes participan como para quienes organizan o facilitan estos eventos, y ahora el texto legal fue despachado al Senado para continuar su tramitación legislativa.
Qué establece la iniciativa
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El proyecto modifica la Ley de Tránsito y otros cuerpos normativos para define con mayor precisión lo que se considera una carrera clandestina o conducción temeraria, incluyendo maniobras peligrosas, altos excesos de velocidad y exhibiciones sin autorización en calles y carreteras.
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Quienes participen en estos actos arriesgan penas de presidio menor en su grado mínimo a medio, es decir, entre 61 días y 3 años de cárcel, junto con multas que pueden ir de 2 a 10 unidades tributarias mensuales (UTM), incluso si no se causan daños graves.
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Si la conducta resulta en lesiones graves o deformidades permanentes, el castigo sube a presidio de 3 a 5 años y multas más altas. Cuando la acción derive en la muerte de una persona, la pena se eleva a presidio mayor en su grado mínimo, con una sanción de 5 a 10 años de cárcel, además de comiso del vehículo, multas de hasta 50 UTM y inhabilidad perpetua para conducir vehículos motorizados.
Organizadores y facilitadores también serán penalizados
El proyecto no solo sanciona a quienes conducen en estos eventos ilegales, sino que también contempla penas para quienes faciliten vehículos o actúen como organizadores de carreras clandestinas, con penas que incluyen cárcel y multas significativas.
Objetivo de la reforma
Según los promotores de la iniciativa, la medida busca mejorar la seguridad vial, reducir los riesgos para peatones y otros conductores, y cerrar vacíos legales que hasta ahora han dificultado sancionar de forma efectiva a quienes participan en estas competencias no autorizadas en espacios públicos.