La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, conocida popularmente como la Iglesia mormona, atraviesa una etapa de fuerte expansión en Chile, con nuevos templos y una creciente actividad empresarial vinculada al sector agrícola.
De acuerdo con una investigación publicada por Diario Financiero, actualmente existen proyectos de nuevos templos en Maipú, Puerto Montt y Viña del Mar. Este último contempla una inversión estimada en US$60 millones, mientras que el proyecto de Maipú considera unos US$5,4 millones.
La magnitud de estas inversiones se relaciona con la estructura financiera internacional de la organización. Según cálculos de The Widow's Mite Report, citados por DF MAS, la Iglesia habría acumulado un patrimonio cercano a US$293 mil millones a fines de 2024, considerando sus inversiones y activos operativos. Su brazo financiero, Ensign Peak Advisors, administraría más de US$200 mil millones en acciones y fondos mutuos.
El diezmo, una de las principales fuentes de financiamiento
Uno de los pilares del modelo financiero de la Iglesia es el diezmo. Sus miembros son llamados a entregar el 10% de sus ingresos, recursos que contribuyen al financiamiento de las actividades, construcciones y programas de la organización a nivel mundial.
La institución también posee importantes activos inmobiliarios. En Chile, por ejemplo, ha adquirido y posteriormente vendido terrenos en sectores de alto valor, mientras mantiene una extensa red de capillas, centros de reunión y templos.
Un negocio agrícola que pocos conocen
A esta estructura se suma AgReserves, brazo agrícola con fines de lucro vinculado a la Iglesia, que opera en distintos países.
En Chile, su filial AgroReservas de Chile SpA adquirió el fundo Longovillo, en San Pedro, y posteriormente unas 1.600 hectáreas del fundo San Alfonso de Alhué, donde desarrolló cultivos de olivos y nogales.
La operación incluye una planta de aceite de oliva cuya inversión alcanzó los US$10 millones y una planta destinada al procesamiento de nueces, con una inversión de US$7 millones. Actualmente, la empresa cuenta con cerca de 90 trabajadores permanentes y puede llegar a unos 200 durante las temporadas de cosecha.
La investigación señala que AgReserves y la estructura religiosa chilena funcionan como entidades separadas en términos de directorios, personal y presupuestos, aunque la propiedad final de la compañía agrícola corresponde a la Iglesia.
Más de 600 mil miembros según la Iglesia
La presencia mormona en Chile se remonta a la década de 1950 y se ha expandido durante las últimas décadas. La propia Iglesia informa más de 600 mil miembros en el país, aunque el Censo 2024 contabilizó 94.266 personas que se identificaron con esta religión.
Con la construcción de nuevos templos y el crecimiento de sus operaciones agrícolas, la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días mantiene así una presencia que va mucho más allá del ámbito estrictamente religioso: también posee una importante estructura patrimonial, inmobiliaria y empresarial.
El caso chileno es, en ese sentido, una muestra de cómo una organización religiosa con una de las mayores estructuras financieras del mundo combina sus actividades de culto con inversiones de largo plazo en terrenos, infraestructura y producción agrícola.