La caída de una señal telefónica o de internet puede parecer una dificultad temporal en las zonas urbanas.
En localidades rurales y cordilleranas de la Región del Biobío, sin embargo, puede significar quedar impedido de solicitar una ambulancia, informar un incendio, contactar a Carabineros o confirmar una atención médica.
El problema volvió a adquirir relevancia tras una sanción aplicada por la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC) a una empresa de telecomunicaciones por incumplimientos asociados a labores preventivas en instalaciones ubicadas en Antuco.
La investigación estableció que determinadas acciones para resguardar infraestructura crítica no se habrían realizado oportunamente.
Aunque el procedimiento se refiere a un caso particular, autoridades comunales sostienen que refleja una vulnerabilidad más amplia.
La disponibilidad del servicio depende de instalaciones que, según los alcaldes, no siempre cuentan con suficiente respaldo para continuar operando frente a interrupciones eléctricas o condiciones meteorológicas adversas.
Vecinos relatan dificultades cotidianas
María Sandoval, vecina de un sector rural de Quilaco, relató que la falta de señal dificultó solicitar asistencia médica para su padre, quien sufrió una descompensación durante la noche.
Ante la imposibilidad de establecer contacto, su familia tuvo que trasladarse en vehículo hasta un punto cercano al camino principal para encontrar cobertura.
“Tratamos varias veces de llamar a una ambulancia, pero ningún teléfono tenía señal. Tuvimos que salir en vehículo hasta un punto más cercano al camino principal para poder comunicarnos. Fueron minutos de mucha angustia, porque acá las distancias son largas y uno no sabe cuánto puede empeorar una persona mientras busca cobertura”, afirmó.
La residente explicó que mantienen teléfonos de diferentes compañías, debido a que la disponibilidad del servicio cambia dependiendo del lugar y de las condiciones meteorológicas.
“Cuando hay mal tiempo, podemos pasar varias horas completamente incomunicados. Pagamos por el servicio, pero no tenemos la seguridad de que estará disponible cuando realmente lo necesitemos”, agregó Sandoval.
Una situación similar describió Carlos Jara, vecino de un sector rural de Hualqui, quien aseguró que las interrupciones dificultan el acceso a horas médicas, trámites digitales, actividades laborales y tareas escolares.
“Después de uno de los temporales estuvimos más de dos semanas con una señal muy inestable. Para confirmar una hora médica o realizar un trámite por internet teníamos que caminar hasta un sector más alto y esperar que apareciera algo de cobertura. Si uno perdía la llamada, debía comenzar todo nuevamente”, señaló.
Jara añadió que, debido a la inestabilidad del servicio, su familia tuvo que trasladarse en distintas ocasiones hasta el área urbana de Hualqui para que su hija pudiera cumplir con sus actividades académicas.
“Mi hija necesitaba conectarse para enviar trabajos y muchas veces tuvimos que trasladarnos hasta Hualqui urbano. El problema no es solamente no poder usar redes sociales: acá significa no poder estudiar, trabajar, hacer un trámite o pedir ayuda ante una emergencia”, concluyó.
Municipios piden soluciones
En febrero de 2026, los alcaldes de Mulchén, Quilaco y Nacimiento solicitaron priorizar la conectividad telefónica y digital de los sectores rurales.
A las dificultades identificadas en esas comunas se suman antecedentes de Alto Biobío, Antuco, Quilleco, Hualqui y la ruta que une Mulchén con Quilaco.
El alcalde de Mulchén, José Miguel Muñoz, afirmó que el municipio ha planteado a las autoridades sectoriales la urgencia de mejorar la estabilidad de la telefonía móvil y de internet en las zonas más apartadas.
“Les hemos solicitado a las autoridades sectoriales con mucha fuerza la urgencia de mejorar la estabilidad de la señal celular e internet en nuestras zonas más apartadas”, declaró.
Muñoz agregó que la municipalidad continuará aportando información técnica y antecedentes levantados en terreno, con el propósito de que las necesidades reportadas por los habitantes se traduzcan en infraestructura y soluciones concretas.
El alcalde de Quilaco y presidente de la Asociación de Municipios Cordilleranos del Biobío, Pablo Urrutia, aseguró que las siete comunas que integran la organización enfrentan dificultades similares.
Según explicó, una jornada de viento, lluvia o mal tiempo puede bastar para dejar sin comunicación a las localidades rurales.
“Hay un poco de viento, lluvia, mal tiempo e inmediatamente quedamos sin señal. Entonces, ahí hay que ver qué es lo que pasa con las estaciones, que no tienen respaldo”, sostuvo.
La inestabilidad también se registra en el área urbana de Quilaco. Urrutia señaló que durante las últimas semanas el servicio ha presentado desconexiones y cortes incluso en el pueblo, condición que permite dimensionar las dificultades que podrían estar viviendo los campos, las postas rurales y las unidades policiales más alejadas.
“Hay veces que funciona, a veces funciona muy mal. Últimamente, ha estado fallando harto en el mismo Quilaco pueblo”, manifestó el jefe comunal.
Cortes que se extienden por semanas
El alcalde de Hualqui, Ricardo Fuentes Palma, afirmó que el municipio ha manifestado reiteradamente su disconformidad con la calidad del servicio, particularmente en los sectores rurales.
Según la autoridad, después de algunos temporales se han registrado localidades sin conexión durante 15, 20 e incluso 30 días.
Fuentes cuestionó que la expansión de las herramientas tecnológicas no se traduzca necesariamente en una cobertura más estable.
Añadió que el municipio ha conversado con organismos fiscalizadores y con el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones, pero que los inconvenientes continúan.
“Cada uno de los clientes paga una mensualidad por los planes que tienen de telefonía y, en ese sentido, se tienen que hacer responsables”, afirmó, junto con solicitar que las compañías repongan con mayor rapidez los servicios interrumpidos.
Para el jefe comunal, las consecuencias más graves aparecen durante emergencias médicas, incendios u otras situaciones que requieren una respuesta inmediata.
La falta de señal puede impedir que una familia solicite una ambulancia o entregue información oportuna a los equipos de emergencia.
“Cuando no tenemos y cae la señal, en esos momentos cuando tenemos estas emergencias, ya sean incendios o personas enfermas que necesitan una ambulancia de manera rápida, no pueden comunicarse”, advirtió.
Promedios que no reflejan la ruralidad
La situación contrasta con los indicadores generales disponibles para la Región. Según antecedentes difundidos en febrero, el Biobío se encontraba entre los territorios con mejores velocidades de internet fijo del país y contabilizaba más de 440 mil conexiones domiciliarias a septiembre de 2025.
Esas cifras, no obstante, no describen necesariamente lo que sucede en las localidades apartadas.
Hasta el cierre de esta edición, no fue posible obtener una respuesta de la Seremi de Transportes y Telecomunicaciones de la Región del Biobío.