En un año se perdieron más de 19 mil empleos en la región del Biobío, y en el trimestre móvil mayo-julio de 2026 siguió una tendencia de alza de la desocupación que llegó al 10,6%.
Al mismo tiempo, la ocupación informal en la zona aumentó en 12.113 personas, mientras que la tasa de informalidad alcanzó un 27,6%, es decir, 2,4 puntos porcentuales (p.p.) más que en el periodo anterior.
Este incremento se reflejó tanto en hombres como en mujeres, llegando al 25,5% y al 30,2% respectivamente; un aumento influenciado especialmente por ellas, que registraron un aumento de 3,6 p.p. Todo lo anterior, de acuerdo con el último informe elaborado por el equipo del Observatorio Laboral Biobío.
A este escenario se suma la reciente proyección del Banco Central, que redujo el crecimiento económico del país para este año a un rango de entre 1% y 1,75%, lo que podría incidir en una menor creación de empleos.
En este contexto, la pronta aprobación del proyecto de Sala Cuna Universal, en las condiciones adecuadas, podría traducirse para la región del Biobío en un incremento del 13,5% en el potencial de la fuerza de trabajo, según proyecciones del Observatorio.
El doctor Luis Méndez, director de la entidad y académico de la Universidad del Bío-Bío (UBB), analizó algunos de los principales efectos que la eventual aprobación de este proyecto de ley tendría en los indicadores laborales regionales.
“El proyecto de Sala Cuna Universal tendría un enorme impacto en la región del Biobío. El total de la fuerza de trabajo regional, es decir, todas las personas entre los 15 y los 65 años que están buscando activamente empleo y están o no trabajando, asciende a 783.373 personas, según la Encuesta Nacional de Empleo del INE en el trimestre móvil mayo-julio de 2026”, detalló.
Por su parte, continuó el académico de la UBB, “las mujeres fuera de la fuerza de trabajo que no buscan empleo por razones familiares permanentes suman 105.921. De ellas, muchas no se integran al mercado laboral por estar al cuidado de hijos preescolares o con alguna discapacidad. Asimismo, las mujeres fuera de la fuerza de trabajo y en edad de procrear y criar hijos son 150.623, según la misma fuente”.
Dadas las cifras anteriores, “el incremento potencial de la fuerza de trabajo regional, una vez aprobada la ley de Sala Cuna Universal, sería del 13,5%, si consideramos solo a las mujeres que no buscan empleo por razones familiares permanentes.
Además, la propia ley podría generar nuevas fuentes de empleo para las mismas mujeres, pues al ser ellas quienes principalmente se desempeñan en el sector de la educación, el aumento de la demanda por su trabajo en estos establecimientos preescolares tendría un impacto positivo al generar nuevas ocupaciones”, precisó el académico.
La postura del Gobierno
Desde el Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género señalaron que el avance de este proyecto de ley a su segundo trámite constitucional es histórico. “Ningún proyecto de Sala Cuna en administraciones anteriores había logrado superar la valla del primer trámite. Nos llena de esperanza pensar que, a fin de año, este proyecto pudiese convertirse en ley. Es una excelente noticia para las mujeres, pero también para las familias”.
De acuerdo con la cartera, “este proyecto va al corazón del empleo femenino. Si queremos que más mujeres puedan trabajar, necesitamos garantizar también las condiciones para que puedan hacerlo. Hoy, en la región del Biobío, la desocupación femenina alcanza un 11,1%, con un aumento de 1,4 puntos porcentuales en doce meses.
Además, la tasa combinada de desocupación y fuerza de trabajo potencial llega al 24,1% entre las mujeres. La sala cuna es una solución estructural para eliminar una barrera que todavía condiciona su participación laboral, avanzando hacia un sistema donde el cuidado no dependa de si quien trabaja es hombre o mujer”.
Desde la perspectiva institucional, se destacó que el país está un paso más cerca de poner fin a una barrera que, por más de 100 años, ha afectado la contratación femenina. “Lo comprometimos desde el primer día y lo reafirmamos. Esta iniciativa es una prioridad para el Gobierno del Presidente José Antonio Kast y por eso hemos puesto las urgencias necesarias”.
Sobre el financiamiento de la eventual nueva normativa, el Ejecutivo indicó que “el porcentaje de la cotización por parte del empleador que se compensa con el Seguro de Cesantía es muy importante y tendremos que reponerlo en la Cámara, donde esperamos concitar los apoyos necesarios sobre el modelo de financiamiento y la titularidad del derecho, para seguir adelante con esta iniciativa que es clave para Chile”.
Voces sindicales y reparos
En contraparte, Iván Montes, vocero de la Mesa por la Defensa del Empleo y la Industria Regional, expresó que si bien es muy relevante la pronta aprobación de la ley de Sala Cuna Universal para terminar definitivamente con la discriminación del artículo 203 del Código del Trabajo que hoy limita el beneficio a empresas con 20 o más trabajadoras, el proyecto actual presenta deficiencias.
“Es urgente para la empleabilidad femenina aprobar esta ley, pero este proyecto le hace trampa al mundo laboral. En vez de crear un derecho social financiado por los empleadores, el Gobierno pretende financiar la sala cuna restándole recursos al seguro de cesantía de los trabajadores y abriendo la puerta a un copago del bolsillo de las propias familias”, advirtió el líder sindical.
Para Montes, “es un contrasentido precarizar la protección ante el desempleo para pagar la sala cuna. Los derechos de los trabajadores y trabajadoras no se pueden financiar mermando su propio ahorro. Tenemos que decir con mucha fuerza que rechazamos que el costo de este avance se traspase a los trabajadores”.
Antecedentes y modificaciones del proyecto
Actualmente, solo las empresas con 20 o más trabajadoras están obligadas a ofrecer sala cuna. Esto hace que muchos empleadores eviten contratar mujeres para no tener esa obligación. La indicación sustitutiva presentada por el Gobierno propone cuatro cambios principales.
Se elimina el límite de 20 trabajadoras, sin importar cuantos trabajadores tenga la empresa, se garantizará el acceso a sala cuna. Así se elimina uno de los principales desincentivos para contratar mujeres.
Incluye a madres, padres y cuidadores. el beneficio no será solo para las madres, sino también para los padres y quienes tengan el cuidado personal de un niño o niña, fomentando que ambos adultos puedan compartir esa responsabilidad.
Cubre a trabajadores independientes, quienes trabajen de forma independiente y coticen también podrán acceder a este beneficio, algo que hoy no está contemplado en la ley.
También, contempla trabajadoras de casa particular, ya que la indicación incluye a este grupo como beneficiarias de sala cuna.
Aporte del sector turismo
En este escenario de menor inserción laboral femenina, destaca la importancia del turismo regional para dinamizar el empleo, un aspecto relevado por la subsecretaria del rubro, María Paz Lagos.
“En el último trimestre móvil del INE, el turismo registró un crecimiento del 2,2% en su empleo a nivel nacional, posicionándose como uno de los pocos sectores en expansión. Hoy hay un tema de crecimiento y de empleo, y el turismo tiene la virtud de no solo crecer en ocupación, sino de hacerlo en los sectores más afectados, como las mujeres y los jóvenes”, afirmó Lagos.
La subsecretaria añadió que, “en el último año, el empleo turístico en la región del Biobío ha crecido un 12,4%. Eso es muy relevante, porque el Biobío, con toda su oferta y activación, está teniendo turismo durante todo el año y generando una recuperación del empleo muy significativa”.