Un total de 165 funcionarios del Congreso reciben actualmente remuneraciones brutas de $8 millones o más al mes.
La cifra considera a trabajadores del Senado, la Cámara de Diputados y la Biblioteca del Congreso Nacional (BCN), hecho que vuelve a poner en la palestra los altos sueldos que reciben los funcionarios del Poder Legislativo.
Del total, 71 trabajadores pertenecen al Senado, 69 a la Cámara de Diputados y 25 a la Biblioteca del Congreso Nacional. La cifra de $8 millones se aproxima a la dieta bruta que reciben actualmente los parlamentarios, que alcanza los $8,2 millones mensuales.
Estos son los sueldos más altos del Congreso
Entre las remuneraciones más elevadas aparecen:
- Luis Rojas, Secretario general del Senado: $19,8 millones brutos mensuales.
- Miguel Landeros, Secretario general de la Cámara de Diputados: $19,8 millones brutos mensuales.
- Alejandro Turis, Jefe de Servicios Legislativos de la Biblioteca del Congreso Nacional: $13,3 millones brutos mensuales.
- Guido Williams, Jefe de la Asesoría Técnica Parlamentaria de la Biblioteca del Congreso Nacional: $13,3 millones mensuales.
Los montos corresponden a remuneraciones brutas mensuales y forman parte del grupo de funcionarios del Congreso que reciben los salarios más elevados.
62 funcionarios tienen un sueldo igual o superior al del Presidente de la República
La información consigna que actualmente son 165 los funcionarios del Legislativo —considerando Senado, Cámara y BCN— que reciben remuneraciones equivalentes o superiores a las de senadores y diputados.
Dentro de este grupo, además, hay 62 funcionarios cuyas remuneraciones son iguales o superiores al sueldo bruto del Presidente de la República, que alcanza los $11,3 millones mensuales.
Las remuneraciones de estos funcionarios corresponden al personal propio del Congreso y no incluyen a asesores, jefes de gabinete, secretarias o choferes de los parlamentarios, quienes forman parte de los equipos de cada legislador y son financiados con recursos públicos.
Uno de los elementos asociados a estas remuneraciones es el denominado “complemento de jornada”, una asignación equivalente al 25% de la remuneración y vinculada a las características del trabajo legislativo, cuyas jornadas pueden extenderse más allá del horario habitual.
Actualmente, se discute una propuesta para eliminar este mecanismo para futuros funcionarios y reemplazarlo por el pago de horas extraordinarias.