Un operativo conjunto entre Gendarmería y la PDI culminó con la captura de seis personas, incluyendo a un efectivo de la USEP de Concepción y sus familiares. La institución penitenciaria anunció la desvinculación inmediata del uniformado.

Una acuciosa investigación desarrollada por personal de la Oficina Regional de Investigación Criminal (ORICRIM) de Gendarmería en la Región del Biobío permitió la detención en flagrancia de un funcionario activo de la Unidad de Servicios Especiales Penitenciarios (USEP) de Concepción. El efectivo fue apresado bajo los cargos de asociación criminal, tráfico ilícito de drogas, tenencia ilegal de munición y lavado de activos.

El operativo se originó a partir de una denuncia interpuesta por la propia Institución Penitenciaria ante el Ministerio Público. Tras esto, la fiscalía instruyó la detención del involucrado, mientras que la Policía de Investigaciones (PDI) desplegaba labores de vigilancia operativa en su domicilio, lugar donde finalmente se concretó la incautación de sustancias ilícitas.

La diligencia, que contó con el apoyo operativo de la Brigada Antinarcóticos y Contra el Crimen Organizado (BRIANCO) de la PDI y el Departamento de Investigación Criminal (DICRIM) de Gendarmería, logró desbaratar una red de tráfico de drogas que operaba en las ciudades de Concepción y Coronel. Según los antecedentes recabados, esta organización estaba integrada, además, por familiares directos del funcionario detenido.

En total, el procedimiento dejó un saldo de seis personas capturadas, quienes actualmente permanecen en dependencias de la PDI a la espera de pasar a su respectivo control de detención en los tribunales correspondientes.

Desde Gendarmería de Chile reaccionaron de forma categórica ante el hecho, confirmando que ya se inició el proceso de desvinculación inmediata del funcionario. A través de una declaración, recalcaron que mantienen un trabajo permanente y riguroso para detectar cualquier conducta irregular, denunciando estos hechos ante las autoridades competentes. Finalmente, la institución reafirmó su compromiso con la seguridad y la probidad, subrayando que mantienen una estricta política de "tolerancia cero" frente a cualquier acto de corrupción que amenace el adecuado funcionamiento de los recintos penitenciarios.