Modificar el tubo de escape de un vehículo para generar más ruido podría tener consecuencias mayores para los conductores. El proyecto de ley "Anti-tronadores" busca que esta práctica deje de ser considerada una infracción menos grave y pase a tener sanciones que incluyen la suspensión de la licencia y el retiro del vehículo.

La iniciativa fue presentada por parlamentarios del Frente Amplio y plantea diferenciar entre una falla mecánica y la alteración deliberada del sistema de escape para aumentar el ruido.

"Una infracción grave"

La diputada Constanza Schonhaut explicó el punto que busca modificar la propuesta: “Hoy día el problema que tenemos es que el uso de tubos de escape que estén en mal estado no sólo no contempla la causal de la utilización, alteración, incorporación de dispositivos destinados al aumento del ruido de estos tubos de escape o motores, sino que además está solo considerado como una infracción menos grave, lo que significa que no tiene más que una multa de 70.000 pesos”.

“Por eso, este proyecto de ley lo que viene a hacer es regular de manera efectiva para, además, mejorar y facilitar la fiscalización de este tipo de acciones. ¿Cómo? Primero, estableciéndola como una infracción grave”, agregó.

Suspensión de licencia y retiro del vehículo

Si la propuesta avanza, una de las principales modificaciones sería el aumento de las sanciones. Se plantea una suspensión de la licencia de conducir de entre 5 y 15 días, además del retiro inmediato del vehículo.

Pero recuperar el automóvil no dependería solamente del pago de la multa. El propietario tendría que acreditar que instaló un sistema de escape que cumpla con la normativa. De no hacerlo, el vehículo podría ser retirado nuevamente y se aplicaría una nueva sanción.

La iniciativa también plantea una mayor gravedad cuando la alteración se detecte en lugares donde el ruido puede generar una afectación mayor, como hospitales y establecimientos educacionales.

La diputada Carolina Cucumides apuntó a las consecuencias de estos ruidos en zonas habitadas. “Lo peor que le puede pasar a una persona es estar en su casa y escuchar estos ruidos de forma permanente. Y detrás de esto, también hay muchas carreras clandestinas que rayan los límites de velocidad en zonas urbanas y que generan distintos peligros”.

El ruido de vehículos en zonas urbanas

Otro de los parlamentarios que respaldó la propuesta, el diputado Matías Fernández, destacó los lugares que pueden verse afectados por este tipo de contaminación acústica.

“Este proyecto se hace cargo de uno de los grandes problemas de contaminación acústica que tenemos particularmente en la zona urbana, y no estamos hablando en una cosa genérica, estamos hablando solamente que afecta a un público que no está identificado, afecta a familias que no tienen a quién recurrir, afecta a hospitales, afecta a centros de adultos mayores, afecta a espacios que son protegidos precisamente de estos ruidos y donde no hay forma de poder retenerlos”, señaló.

Entre los antecedentes presentados junto al proyecto se indicó que el desplazamiento de vehículos representa el 70% del ruido urbano. Además, se sostuvo que las motocicletas pueden aumentar hasta en 1.000% su energía sonora cuando se modifican sus tubos de escape.