LOS ÁNGELES — En una histórica asamblea convocada en la capital provincial de Biobío, la Asociación de Dueños de Camiones de Los Ángeles (ASODUCAM) y la Asociación de Conductores de camiones forestales FENSITRANSFOR, sostuvieron su primera reunión de coordinación para analizar la crítica situación que atraviesa el sector de carga pesada en el país.

El encuentro, que reunió a diversos actores del transporte forestal de la provincia,liderados por Matías Navarrete Acuña, Presidente de Asoducam y Heriberto López Cárcamo, Presidente de FENASITRANSFOR, la cita tuvo como ejes centrales de discusión el sostenido incremento en el precio de los combustibles y el polémico cobro de peajes en rutas concesionadas, situación que los gremios califican de injusta debido a que —según denuncian— dichas obras viales ya se encuentran completamente pagadas por los usuarios a lo largo de los años de concesión.

Un llamado a la unidad gremial

Durante la jornada, los dirigentes y conductores enfatizaron la urgencia de articular una postura común frente a las dificultades operativas que están asfixiando a los pequeños y medianos transportistas. En esa línea, formularon un categórico llamado a sus pares de la región y del resto del país para aunar criterios, fortalecer el gremio y sumarse a las demandas que de forma paralela se están levantando a nivel nacional.

"La situación actual es insostenible para el transporte forestal y de carga general. Los márgenes ya no resisten más alzas en el diésel ni tarifas de peaje que no corresponden al estado ni al costo histórico de las rutas", señalaron desde la orgánica local.

Sin descartar movilizaciones

La preocupación del sector escaló al advertir que, de no existir una respuesta concreta y oportuna por parte del Gobierno ante las peticiones planteadas —las cuales recogen el malestar acumulado de los gremios transportistas en todo el territorio chileno—, no se descarta el inicio de movilizaciones y paros de no haber solución.

Los asistentes acordaron mantenerse en estado de alerta permanente, a la espera de que las autoridades nacionales tomen cartas en el asunto para frenar la crisis que afecta directamente la cadena logística y la economía de la provincia de Biobío.