Las lluvias que se han registado en la zona centro-sur del país estuvieron marcadas por la acumulación de gran cantidad de agua en corto periodo de tiempo, lo que provocó desbordes en quebradas y otras afectaciones, especialmente en las zonas altas.
El meteorólogo de la Dirección Meteorológica de Chile (DMC), Arnaldo Zúñiga, detalló esta mañana a Radio Universo que en la zonas altas cayeron entre 40 mm y 60 mm, "y mucha de esa agua cayó prácticamente en una hora", y en otros sectores "cayeron entre 20 mm y 30 mm en una hora, y en Santiago es mucha agua".
En el detalle, la zona donde se registraron abundantes precipitaciones en poco tiempo fue en el sector de La Junta, mientras que datos también muestran que en la estación de monitoreo Tobalaba "hay un poco más de 110% de agua caída con respecto a un año normal". "Si bien siempre llueve más en precordillera, no en los umbrales que estamos viendo, con Tobalaba con un 110% es mucha agua", precisó.
Pronóstico de lluvias
Consultado por si continuará lloviendo con la intensidad que se ha visto hasta ahora, Zúñiga comentó que "es difícil adelantarse tanto, pero si nos basamos en lo que está ocurriendo en todo el globo y lo que está ocurriendo acá en Sudamérica, con este calentamiento súbito que está fuera de escala lo que está pasando en el océano, no podemos indicar que no tengamos eventos extremos en el futuro".
"Sabemos que esta primavera ha sido completamente inusual", agregó el experto. Esto, porque lo que ocurrió ayer era una vaguada, "ni siquiera era un sistema frontal ni una baja segregada, y esto señala que la atmósfera está reaccionando muy fuerte a este estímulo que está ejerciendo el mar".
En ese sentido, precisó que "con la misma condición de ayer, con una baja, presión de 2007, que es alta, con otro escenario del Niño, en Santiago la verdad es que no cae más de 2 mm".
El experto no descartó que noviembre y eventualmente diciembre traigan lluvias, y si bien va a haber un ascenso térmico a raíz de la propia estacionalidad, con eventos de altas tempraturas, "es muy probable que tengamos también estos estímulos de la atmósfera en que trata de equilibrarse, porque el mayor calentamiento que se está proyectando con el Niño es en noviembre-diciembre, entonces la atmósfera no se va a enfriar tan rápido".
Zúñiga agregó que "por lo menos hasta enero, el mar no se va a enfriar. El mar se demora mucho después en perder la energía que está ganando en este momento (...) va a ir bajando la temperatura paulatinamente y por eso se habla de que el Niño recién podría estar migrando hacia una Niña hacia el otoño del próximo año".
Riesgo de tornados: "No lo podemos descartar"
Consultado por si se puede volver a registrar un tornado nivel EF-2 como el que afectó ayer en la tarde a la comuna de Requínoa, en la Región de O'Higgins, Zúñiga sostuvo que "es probable".
"Tuvimos un tornado en Los Ángeles en 2019, y días anteriores tuvimos un tornado en Retiro... así que no se puede descartar. Recordemos que en Estación Central tuvimos un gustnado, pero tampoco deja libre a la Región Metropolitana", proyectó.
En ese sentido, detalló que "si tenemos episodios de sistemas frontales, vaguados, o perturbaciones que están llegando, inestables, y sobre todo ahora que se avecina mayor radiación, es probable que igual tengamos también nubes convectivas de gran desarrollo que eso pueda generar tornados, no lo podemos descartar".