La evaluación ambiental de proyectos de inversión en Chile, hace años el cuello de botella más criticados por el sector privado, empieza a mostrar señales de mejora.

El Índice de Efectividad en la Evaluación Ambiental (IEFEA), elaborado por el centro de estudios Pivotes, subió hasta 45,4% en el tercer trimestre de 2026, más del doble del 21% que marcó en su punto más bajo, en 2023.

Con ello, el indicador, que combina la rapidez de la tramitación con la proporción de proyectos aprobados, volvió a los niveles de 2010. Así, recuperó cerca de la mitad de la efectividad perdida desde 2006, cuando superaba el 70%.

Además, el IEFEA ya suma cinco trimestres consecutivos al alza, tras casi dos décadas de caída. Pivotes lanzó el índice en julio de 2025 con una alertas sobre ese deterioro, y un año después la tendencia se revirtió.

Desde el centro de estudios calificaron el repunte de "auspicioso" y sostuvieron que refleja el impacto de darle la debida importancia al cumplimiento de plazos y a la celeridad de la evaluación.

"El índice mejoró, pero el SEIA todavía funciona a menos de la mitad que en los noventa", sostuvo el director ejecutivo de Pivotes, José Antonio Valenzuela.

El organismo precisó que la mejora no responde a que se aprueben más proyectos, porque casi todos se aprueban: lo hicieron nueve de los 11 evaluados en el trimestre. Lo que impulsa el índice es que los proyectos obtienen su permiso en menos tiempo. El alza fue más marcada al medir por monto.

Ponderado por inversión, el índice llegó a 46%, con un avance de 7,6 puntos en el trimestre, frente a los 1,4 puntos que subió al contar el número de proyectos.

Según Pivotes, esto implica que la mejora vino principalmente de las iniciativas de mayor tamaño. Por sectores, el panorama es dispar. Infraestructura alcanzó 86,6% medido por inversión y minería, 46,1%, en línea con el promedio del sistema. Energía, en cambio, marcó apenas 29,8%, un rezago que el informe destaca en plena transición energética.

A nivel regional, el caso más llamativo fue el de Valparaíso, cuyo indicador pasó de 0,6% en el primer trimestre a 86,9%. Pivotes señaló, eso sí, que con pocos proyectos por región, una sola aprobación de gran tamaño puede mover con fuerza la cifra.

El efecto en la inversión

El repunte llega en un momento complejo para la economía. El Banco Central proyecta que la inversión caerá 0,3% este año y el desempleo llegó a 9,6% en el trimestre junio-agosto.

Como los proyectos de mayor envergadura no pueden partir sin su aprobación ambiental, una evaluación más ágil podría adelantar el momento en que esa inversión se materializa.

"Medir el desempeño del SEIA nos permite poner el foco en las mejoras necesarias. El objetivo es que esta eficiencia se refleje en nuestra economía, en proyectos que se materializan a tiempo", planteó Valenzuela.

El índice, desarrollado junto a Ignacio Toro, exdirector ejecutivo del Servicio de Evaluación Ambiental (SEA), se calcula trimestralmente con datos del Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA). Considera cuánto demoran los Estudios de Impacto Ambiental desde su ingreso hasta la Resolución de Calificación Ambiental (RCA) y qué proporción de lo evaluado se aprueba.

Eso sí, solo mide la etapa que conduce el SEA. No incluye las impugnaciones posteriores a la RCA, tanto administrativas como judiciales, que también suman costos y retrasos importantes.

"Es interesante ver si logrará seguir esta senda o si el sistema, por su configuración regulatoria, tiene un techo de lo que la gestión es capaz de generar", concluyó Valenzuela.