Las desvinculaciones laborales por la causal de "necesidades de la empresa" (artículo 161 del Código del Trabajo) —el principal mecanismo que garantiza legalmente el pago de indemnización por años de servicio— han perdido terreno sostenido en la composición del desempleo en Chile.
De acuerdo con cifras de la Dirección del Trabajo (DT) y del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), estos términos de contrato pasaron de concentrar cerca de un 25% del total de cartas de finiquito en 2020 a representar solo un 18% en junio de 2026, posicionándose como la tercera causal más recurrida en el país.
Un mercado laboral bajo presión prolongada
El retroceso de los despidos indemnizados se produce en un escenario de fragilidad económica:
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Desempleo estructural: La tasa de desocupación nacional se ubica en 9,5%, encadenando 43 meses consecutivos sobre la barrera del 8%.
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Destrucción de plazas formales: En el sector privado se registra la pérdida de más de 145 mil empleos asalariados formales, un impacto absorbido principalmente por las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes).
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Freno en la creación de empleo: Las mediciones del INE para el trimestre móvil mayo-julio arrojaron una variación anual negativa de -0,2% en la generación de puestos de trabajo, lo que equivale a la contracción neta de 16.292 ocupaciones.
Evolución de la causal "Necesidades de la empresa"
Históricamente, antes de la pandemia (2019), los despidos bajo el artículo 161 superaban el 20% de las cartas registradas ante la DT. Durante el momento más complejo de las restricciones sanitarias en junio de 2020, llegaron a un máximo de 24,5%.
La baja actual hacia el 18% refleja una transformación en los mecanismos de desvinculación:
| Período | Participación sobre total de finiquitos | Contexto económico / laboral |
| 2019 (Prepandemia) | > 20,0% | Dinámica de rotación formal estándar |
| Junio 2020 | 24,5% | Shock sanitario y reestructuraciones operacionales |
| Junio 2026 | 18,0% | Estancamiento de contratación y auge de judicialización |
El factor judicialización: ¿por qué pierde peso la causal?
Analistas del sector privado, gremios empresariales y expertos en derecho laboral apuntan a que detrás de esta contracción convergen dos factores determinantes:
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Riesgo de litigio y recargos legales: El despido por necesidades de la empresa ha sido blanco de una creciente judicialización por parte de trabajadores asesorados legalmente. Cuando los tribunales declaran el despido como "injustificado, indebido o improcedente", el empleador debe pagar un recargo legal del 30% sobre la indemnización por años de servicio, además de la restitución del aporte patronal al Seguro de Cesantía (descuento AFC).
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Uso de causales alternativas y término de contratos temporales: Frente a los costos asociados a una demanda, diversas empresas han optado por privilegiar acuerdos mutuos (renuncias pactadas), vencimiento de plazos convenidos o contratos por obra/faena, los cuales no contemplan indemnizaciones por antigüedad ni conllevan el mismo nivel de exposición judicial.
El debate laboral se mantiene abierto respecto a si este fenómeno responde a una mayor cautela patronal ante la litigiosidad o a un deterioro del empleo formal indefinido, en favor de modalidades contractuales más flexibles y de menor cobertura indemnizatoria.