CMPC avanza en un plan de inversiones por más de US$90 millones en la Región del Biobío para modernizar dos operaciones clave de su negocio de maderas. La compañía está invirtiendo US$72 millones en su planta de Remanufactura Los Ángeles, donde transforma madera aserrada en productos de mayor valor agregado como paneles y molduras de remanufactura. A ello se suman US$20,6 millones en su Aserradero Mulchén, operación dedicada a la producción de madera aserrada seca, cepillada y estructural para distintos mercados, entre ellos la construcción.
Estos proyectos forman parte del plan de inversiones bianual de CMPC, que supera en total los US$1.000 millones, enfocado en seguir creciendo en sus plantaciones forestales, mejorar la competitividad de sus operaciones y fortalecer, con una mirada de largo plazo, sus negocios core en celulosa, forestal y consumo masivo a través de Softys.
“Estas inversiones reflejan una mirada de largo plazo para nuestro negocio de maderas. Queremos seguir avanzando hacia productos de mayor valor agregado, elevar nuestra competitividad y fortalecer una plataforma industrial que también nutre nuestras operaciones y mercados en Chile y el extranjero”, aseguró el vicepresidente de Maderas y Embalajes de CMPC, Matías Lagos.
En esa misma línea, el ejecutivo destacó que “estas inversiones forman parte de las capacidades que estamos construyendo para seguir proyectando a CMPC como un líder global en los negocios forestales y de productos de madera”, añadió.
En su planta de Remanufactura Los Ángeles, los US$72 millones están destinados a ampliar, modernizar y automatizar distintos procesos productivos, con cerca de US$33 millones en nuevos equipos para trozado automático, cepillado, prensado, terminación de molduras y paneles y líneas finger joint. El proyecto apunta a aumentar la producción, elevar la productividad y reducir gastos fijos y costos directos de la operación, además de generar mejoras en seguridad, calidad y rendimiento.
En tanto, en su Aserradero Mulchén, los US$20 millones consideran la modernización de equipos y procesos en áreas como descortezado, aserrío y secado. La iniciativa busca aumentar la capacidad desde aproximadamente 335 mil a 365 mil metros cúbicos anuales y elevar la proporción de productos secos, con foco en productos de mayor valor agregado destinados especialmente al mercado de la construcción.