LOS ÁNGELES. — Lo que debió ser una obra de mejora y prevención se ha transformado en una verdadera trampa para quienes transitan a diario por el kilómetro 1 del camino a Antuco.

Toneladas de material, barro y escombros que fueron retirados durante la limpieza del canal aledaño yacen en un absoluto y preocupante abandono a un costado de la ruta, generando la indignación generalizada de la comunidad.

La situación, que ya era vista como una negligencia por los residentes del sector, ha alcanzado niveles críticos con el paso de los días. Las últimas precipitaciones que han afectado a la zona no solo están devolviendo lentamente el sedimento al afluente —deshaciendo por completo el trabajo de despeje inicial—, sino que han provocado que una densa capa de lodo y restos comience a deslizarse peligrosamente hacia la calzada.

Este desplazamiento de material representa un riesgo de accidente inminente. El estrechamiento de la berma y lo resbaladizo del pavimento han convertido este tramo en un punto ciego y altamente traicionero tanto para automovilistas como para los ciclistas y peatones que utilizan la vía obligadamente.

"Sacaron todo el barro del canal y lo dejaron tirado en la orilla. Ahora, con la lluvia, la calle es una pista de patinaje y el canal se está volviendo a tapar. Estamos esperando que ocurra una desgracia para que alguien venga a hacer el trabajo completo", señaló uno de los dirigentes vecinales, reflejando la frustración de las familias del sector.

Los vecinos han alzado la voz de manera tajante, exigiendo a las autoridades competentes y a las empresas responsables que se hagan cargo de la remoción definitiva de estos excedentes. El llamado es a actuar con urgencia, retirar el material acumulado y dejar la ruta completamente despejada antes de que el abandono de esta faena se traduzca en una tragedia que hoy, a la vista de todos, es completamente evitable.