El director ejecutivo de la Fundación Paz Ciudadana, Daniel Johnson, valoró positivamente esta mañana el descenso del miedo percibido y de la victimización en la encuesta que la ONG realiza cada año.

Según el Índice Paz Ciudadana 2026, dado a conocer el jueves pasado, el 33,1% de los hogares reportó que al menos uno de sus integrantes sufrió un robo o intento de robo en los últimos seis meses, por debajo del 35% registrado en 2025.

Si bien el informe precisa que esa baja no es estadísticamente significativa, la cifra se mantiene bajo el promedio histórico de una medición que la fundación realiza de forma ininterrumpida desde el año 2000. El descenso más marcado se observó en el temor: la proporción de personas con temor alto cayó de 24,3% a 20,9% en un año, una disminución de 3,4 puntos porcentuales que sí es estadísticamente significativa. Con ello, el indicador encadena tres bajas consecutivas y acumula un retroceso de casi diez puntos desde 2023, cuando llegó a 30,5%, el valor más alto de toda la serie.

Johnson calificó ambos resultados como "muy buenas noticias", aunque recalcó que el miedo exige una respuesta específica por el efecto que tiene en la vida cotidiana de las personas.

"El temor es el que limita los comportamientos", sostuvo, al explicar que puede llevar a la población a dejar de salir a determinadas horas o a evitar los espacios públicos.

Los datos del índice van en esa línea: pese a la caída del temor, el 95% de los encuestados declaró haber tomado al menos una medida en el último año para no ser víctima de un delito, con un promedio de 4,7 acciones por persona.

Entre las más frecuentes figuran dejar de usar artículos de valor en público (73,7%), dejar de salir a ciertas horas (73,3%) y dejar de ir a determinados lugares (68,9%), conductas que, según el informe, siguen en niveles altos respecto de la historia del estudio.

Las hipótesis detrás de la baja

Respecto de las razones del descenso, el director de la fundación advirtió que "la encuesta no permite identificar, a través del instrumento, una causa", aunque planteó algunas hipótesis. Johnson recordó que durante la pandemia la victimización bajó porque las personas permanecían en sus hogares, lo que los volvía menos atractivos para los delincuentes, y porque el confinamiento redujo el movimiento en la vía pública.

"Nosotros tenemos la hipótesis de que no volvimos 100% a lo presencial, entonces todavía tenemos menos gente en las calles, menos gente en las casas, y el delito mutó también a otros tipos de delitos", explicó. "Y eso hace que los robos o intentos de robo estén en la parte baja del promedio histórico que hemos tenido en los 26 años que llevamos midiendo esto", añadió.

Un temor sin relación directa con el delito

Johnson puso especial énfasis en la baja del temor. "Las dos son muy buenas noticias. Y en particular el temor, porque nosotros muchas veces pensamos que es subjetivo y por lo tanto no pareciera tan importante", señaló.

"Pero la verdad es que cuando uno trata de encontrar una correlación entre los tipos de delito que están ocurriendo —la cantidad de delitos— y el temor que tenemos en Chile, no hay una relación directa. O sea, la baja de delitos no afecta directamente al temor como uno esperaría", agregó.

Según el director de la fundación, ese fenómeno es anómalo en comparación con otros países. "Chile llegó a ser el país más atemorizado del mundo hace dos años atrás", recordó, pese a no tener el mismo nivel de delitos.

De todas maneras, Johnson explicó que esto se debió "al aumento en los últimos años, también en ese mismo periodo post pandemia (...) en la violencia en homicidios, en el tipo de homicidios cambió también —ya no eran dentro de la familia o entre conocidos sino que más bien por encargo—".

"Y también aumentaron mucho los secuestros, las extorsiones, otros tipos de delitos a los que nosotros no estábamos acostumbrados", complementó."Ese no acostumbramiento puede haber hecho que aumentara de manera muy importante el temor, y ya hoy día han bajado esos delitos, y eso es una muy buena noticia (...).

El sistema ha funcionado", sostuvo. "Esa baja, por un lado, y el acostumbramiento, otra hipótesis pero que es más lamentable, también ha estado afectando en que el temor esté bajando", concluyó.