La forestal chilena consiguió una autorización clave para avanzar con el Proyecto Natureza, que contempla la construcción de una planta de celulosa en el estado brasileño de Río Grande do Sul. La iniciativa aún requiere nuevos permisos antes de concretarse.

La empresa chilena CMPC logró un avance decisivo para desarrollar su megaproyecto industrial en Brasil, luego de obtener la licencia ambiental previa para el Proyecto Natureza, una iniciativa que considera una inversión de US$ 4.600 millones y que se convertiría en la mayor apuesta de la compañía en el extranjero.

El proyecto contempla la construcción de una nueva planta de celulosa en el municipio de Barra do Ribeiro, en el estado de Río Grande do Sul, con una capacidad de producción proyectada de 2,5 millones de toneladas anuales.

La autorización representa un hito relevante para la compañía, luego de varios meses de retrasos y cuestionamientos relacionados con el proceso de consulta a comunidades indígenas y tradicionales de la zona.

Un paso clave para la inversión

El director general de CMPC Celulosa Brasil, Antonio Lacerda, destacó la importancia de la autorización ambiental y señaló que esta refleja el trabajo técnico desarrollado por las autoridades, las instituciones del Estado, las comunidades de Barra do Ribeiro y la empresa.

Desde la compañía consideran que Natureza es un proyecto estratégico para fortalecer su competitividad internacional, mejorar su eficiencia productiva y consolidar su posición en el mercado global de la celulosa.

Aún quedan etapas pendientes

Pese al avance, la obtención de la licencia ambiental previa no significa que la construcción pueda comenzar inmediatamente. CMPC todavía deberá avanzar en la obtención de la licencia de instalación y completar las etapas necesarias para determinar la viabilidad definitiva de la inversión.

El proceso ha estado marcado por controversias en torno a la participación de comunidades indígenas y tradicionales, así como por acciones judiciales que buscaban frenar la tramitación ambiental. Sin embargo, la Justicia brasileña rechazó previamente solicitudes para suspender el procedimiento.

Con este nuevo avance, CMPC queda en una posición más favorable para continuar con la tramitación de su proyecto en Brasil, aunque la decisión final de inversión dependerá del cumplimiento de las condiciones pendientes y de la evaluación de la compañía.