El presidente de la Confederación Nacional del Transporte de Carga de Chile (CNTC), Sergio Pérez, descartó una paralización de camioneros tras el alza de $91,5 por litro del diésel. En tanto, Fenabus se declaró “en estado de alerta” y advirtió sobre el impacto del incremento en las empresas y los servicios.

“Después de las reuniones con el Gobierno, hicimos un consultivo nacional con más de 100 dirigentes de todo el país, y la orden de las bases fue que siguiéramos conversando, buscando soluciones”, aseguró Sergio Pérez.

Y reafirmó en el espacio radial que “el último consultivo, de hace una semana, nos mandató a eso. El país tiene dos posibilidades de resolver este problema: o vive la realidad o quema dinero”.

“Yo prefiero que la gente entienda que tenemos que trabajar para que el país tenga seguridad, vuelva la confianza y haya más inversión. Si hay más inversión, hay más trabajo; y si hay más trabajo, las familias más vulnerables tienen acceso a una mejor calidad de vida”, finalizó el presidente de la CNTC.

Fenabus en alerta por impacto financiero en las empresas

La Federación Nacional del Transporte Rural, Interurbano, Internacional, Privado, Turismo e Industrial (Fenabus), en tanto, se declaró “en estado de alerta” ante la nueva alza en el precio del diésel.

A través de un comunicado, el gremio afirmó que “hoy las empresas deben elegir entre pagar el combustible o cumplir sus compromisos financieros, con una cartera de US$1.400 millones en leasing en riesgo de morosidad".

El escrito cuenta que, frente al alza de los combustibles, el gremio se reunió en marzo de este año con los ministerios de Hacienda y Transportes para plantear una serie de medidas, entre ellas un mecanismo de financiamiento de emergencia con garantía estatal y la eliminación de las tarifas de saturación y los peajes diferenciados.

En un principio, las propuestas fueron escuchadas y los secretarios de Estado se comprometieron a realizar un seguimiento. No obstante, a la fecha aún no hay respuestas concretas ni avances.

Críticas a la gestión del Gobierno y advertencia por los usuarios

Al respecto, el presidente de Fenabus, Marcos Carter, afirmó que “hemos tenido un biministro ausente ante los problemas de nuestra industria. Necesitamos un ministro que trabaje por cuidar el trabajo formal que generan las empresas, y no para las plataformas que solo generan trabajo informal. Si se comprometió, que cumpla”.

"Las consecuencias las pagarán los usuarios. Sin medidas concretas y sin una buena gestión del Gobierno, el alza sostenida del diésel puede traducirse en un deterioro de la industria en el corto plazo: menos frecuencias, pérdida de empleos formales y un deterioro financiero de las empresas, que perjudicaría a millones de personas que dependen del bus para trabajar, estudiar y conectarse con el país", aseguró el comunicado.