El Fisco quedó al borde del límite de endeudamiento. La deuda bruta del Gobierno Central llegó a 44,7% del PIB al cierre del tercer trimestre, según las cifras publicadas el viernes por la Dirección de Presupuestos (Dipres).

Eso la deja apenas tres décimas bajo el 45% que la regla fiscal fija como nivel prudente. En dinero, el stock alcanzó $160,03 billones, equivalentes a US$164.902,1 millones. Hace un año sumaba US$149.182 millones. Así, en doce meses, el Fisco agregó cerca de US$15.700 millones en obligaciones.

El salto se concentró en el último trimestre. La razón entre deuda y PIB subió de 42,4% en marzo a 43% en junio, y en septiembre trepó hasta 44,7%. Son 1,7 puntos en solo tres meses.

Entre junio y septiembre la deuda creció en $8,1 billones. Según el desglose de Dipres, $5,34 billones correspondieron a emisiones netas de amortizaciones, $2,51 billones al alza del tipo de cambio y $256 mil millones al reajuste de la UF. El dólar pasó de $922,34 a fines de junio a $970,46 al cierre de septiembre.

Con ello encareció en pesos los compromisos en moneda extranjera y sumó cerca de 0,7 puntos del PIB a la deuda. En su comunicado, Dipres puso el acento en este factor, que además explica buena parte de la brecha con la proyección oficial. La brecha es de dos puntos. El Informe de Finanzas Públicas (IFP) del tercer trimestre estima que la deuda cerrará 2026 en 42,7% del PIB, con un dólar de $909,6.

Según Dipres, el supuesto cambiario explicaría buena parte de la diferencia. Del otro lado del balance, los activos consolidados del Tesoro Público sumaron US$22.247,9 millones, equivalentes al 6% del PIB. Son US$2.650 millones menos que en agosto, en buena medida porque parte de la caja levantada con las emisiones de ese mes se usó para pagar vencimientos.

El Fondo de Reserva de Pensiones cerró en US$10.520 millones y el Fondo de Estabilización Económica y Social (FEES), en US$3.820,8 millones, ambos afectados por pérdidas de capital asociadas al alza de tasas.

Al restar los activos a la deuda, la posición financiera neta quedó en -US$142.654 millones. En dólares mejoró respecto de junio, pero como porcentaje del producto se deterioró de -38,1% a -38,7%. Además, el gasto en intereses del Gobierno Central sumó $1,47 billones en el trimestre, 2,8% más que en igual período de 2025.

La escalada de la deuda contrasta con la mejora del balance. En doce meses, el déficit efectivo se mantuvo en 1,8% del PIB, un punto por debajo del cierre de 2025, y en lo que va del año suma 0,9% del PIB, menos de la mitad del 2% de igual período del año pasado.

Los ingresos crecen 7,6% real en el año, impulsados por los traspasos de Codelco y la tributación de la gran minería privada en un contexto de cobre caro. El gasto, en cambio, avanza apenas 1,2%, con la inversión pública como principal variable de ajuste.

La advertencia del Consejo Fiscal

Las cifras se conocen días después de que el Consejo Fiscal Autónomo (CFA), presidido por Paula Benavides, presentara su evaluación del IFP ante la Comisión Especial Mixta de Presupuestos. Dipres proyecta que la deuda se mantendrá bajo el 45% entre 2026 y 2031, aunque con un margen de alrededor de un punto del PIB.

Hace tres meses, la propia Dirección estimaba que el umbral se superaría en 2029 y 2030, con 45,3% y 45,5%. En el último informe rebajó ambas cifras a 44%. El CFA es menos optimista. En su escenario base, "la deuda bruta superaría el nivel prudente de 45% del PIB en 2029, con una probabilidad superior al 50%", aun si se cumplen las metas de balance estructural.

Para evitarlo, advierte, harían falta medidas adicionales de consolidación que "a la fecha, (...) no han sido identificadas". Ese ajuste, agrega el organismo, debería recaer en el gasto corriente y no en la inversión pública.