Regional
Nacional
Crónica
26/01/2026
Las principales asociaciones de funcionarios de Gendarmería de Chile advirtieron sobre el riesgo de una fuga masiva de personal en caso de que el Senado apruebe la reforma constitucional que busca trasladar la institución al Ministerio de Seguridad Pública y poner fin a las asociaciones gremiales existentes.
La iniciativa, impulsada por el gobierno del Presidente Gabriel Boric y despachada recientemente por la Cámara de Diputados hacia la Cámara Alta, propone integrar a Gendarmería dentro de las Fuerzas de Orden y Seguridad Pública, lo que, según los gremios, implicaría la eliminación de sus asociaciones y cambios en las condiciones laborales actuales.
Dirigentes de la Asociación Nacional de Funcionarios Penitenciarios (Anfup) y la Asociación Nacional de Suboficiales y Gendarmes (Ansog) sostienen que el avance del proyecto ha generado incertidumbre y preocupación entre miles de gendarmes, muchos de los cuales estarían evaluando acogerse al retiro anticipado o renunciar.
Según cifras entregadas por los propios gremios, alrededor de 5.800 funcionarios estarían en condiciones de optar por la jubilación anticipada, y al menos 600 a 700 podrían gestionar su salida en las próximas semanas si la reforma se aprueba sin modificaciones que garanticen sus condiciones actuales. A esto se suman los 300 funcionarios que ya han dejado la institución y cerca de 200 desvinculados por irregularidades.
Una de las principales inquietudes de los funcionarios es la pérdida de beneficios que actualmente reciben, como el bono trimestral que hoy perciben como parte de la administración pública. Este cambio, según explican, también tendría un impacto directo en sus futuras pensiones.
Además, al suprimirse las asociaciones gremiales, los dirigentes aseguran que los trabajadores quedarían en una situación de “indefensión” frente a abusos laborales o irregularidades al interior de las unidades penitenciarias, ya que perderían los mecanismos de denuncia y protección que hoy les ofrece su organización sindical.
Los dirigentes también han alertado que la salida de funcionarios con mayor experiencia podría tener consecuencias en la seguridad dentro de los recintos penales, con mayores riesgos de motines, peleas y situaciones de desorden, afectando la gestión y el control en contextos de alta complejidad.
Aunque aseguran no estar totalmente en contra de la reforma, los gremios han solicitado que se consideren indicaciones que garanticen estabilidad laboral, resguarden sus ingresos y mantengan canales de representación sindical. En las últimas semanas, representantes de los funcionarios han sostenido reuniones con parlamentarios en busca de estos resguardos.
Por su parte, desde la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) han respaldado las demandas gremiales, instando a que se respeten los derechos sindicales y se evite una modificación que pueda “silenciar” a los trabajadores.
La iniciativa continúa ahora su tramitación en el Senado, donde deberá debatirse y votarse antes de seguir su curso. El futuro de esta reforma será clave tanto para la estructura institucional de Gendarmería como para las condiciones laborales de sus funcionarios.