Nacional
Crónica
07/02/2026
El Ejecutivo chileno ha iniciado una revisión de la Estrategia Nacional de Electromovilidad, que busca terminar con la venta de vehículos con motores a combustión interna para el año 2035, un objetivo que ha comenzado a debatirse tras ajustes similares en otras regiones del mundo como la Unión Europea.
Agenda de diálogo nacional
Para el 9 de febrero, el Ministerio de Energía ha convocado a una mesa de trabajo de cuatro días para analizar los distintos hitos de la estrategia, que incluyen temas como economía circular aplicada a electromovilidad, transporte pesado, infraestructura de carga y coordinación institucional entre diversas carteras.
Debate en la industria
La industria automotriz chilena ha señalado que la meta de alcanzar 100 % de vehículos nuevos sin combustión para 2035 puede ser demasiado ambiciosa, en parte por la falta de incentivos fiscales y la lenta instalación de infraestructura de carga en el país. El secretario de la Asociación Nacional Automotriz de Chile (ANAC), Diego Mendoza, ha propuesto considerar metas intermedias —como que para 2030 al menos el 30 % de ventas corresponda a vehículos electrificados (eléctricos o híbridos)— como parte de una transición más gradual.
Desafíos identificados
Desde el Ministerio de Energía explican que la revisión busca detectar brechas y desafíos en la implementación de la estrategia. Entre los principales están la falta de coordinación entre instituciones, ausencia de infraestructura de recarga adecuada en zonas urbanas y residenciales, y la necesidad de ajustar normativa de construcción para incorporar cargadores eléctricos.
Contexto internacional en discusión
El debate chileno se da en paralelo con tensiones similares en otros países: por ejemplo, la Unión Europea ha suspendido temporalmente su objetivo de prohibir la venta de autos a combustión para 2035, evidenciando la complejidad de la transición hacia la movilidad cero emisiones en economías con distintos niveles de desarrollo e infraestructura.
Siguiente paso: diálogo y consenso
Aunque desde el Ejecutivo aseguran que la meta de 2035 sigue vigente, la revisión abre la puerta a posibles ajustes en plazos, incentivos y mecanismos regulatorios. El objetivo declarado sigue siendo avanzar hacia una electromovilidad más sostenible y competitiva, considerando las realidades técnicas y económicas del país.