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Crónica
Mundo Agrícola
17/02/2026
Una temporada compleja enfrenta la industria de la cereza chilena en el mercado chino, luego de que los resultados comerciales no cumplieran las expectativas debido al exceso de oferta y una demanda más débil en el gigante asiático.
Según evaluaciones preliminares del sector exportador, Chile cerró su segunda temporada consecutiva con resultados por debajo de lo esperado, pese a que el volumen de envíos superó las proyecciones iniciales. Esto generó preocupación entre productores y exportadores, quienes advierten la necesidad de ajustes para sostener la competitividad del rubro.
Uno de los principales factores que afectó las ventas fue el adelanto de la cosecha, producto de condiciones climáticas favorables, lo que provocó que grandes volúmenes de fruta llegaran antes del Año Nuevo Lunar, periodo clave para el consumo de cerezas en China. Sin embargo, este año la festividad se celebró más tarde, provocando un desfase entre la oferta y la demanda.
Desde el Comité de Cerezas indicaron que los embarques alcanzaron cerca de 113,8 millones de cajas, superando las estimaciones de 110 millones. No obstante, el exceso de fruta en el mercado presionó los precios a la baja, afectando los retornos para los productores.
A ello se suma una desaceleración económica en China, que ha impactado el poder adquisitivo de los consumidores, reduciendo el consumo de productos importados. Analistas del sector sostienen que el mercado chino se ha vuelto más exigente, con ventas más lentas y precios inferiores a los de temporadas anteriores.
El escenario también ha evidenciado la alta dependencia de Chile de este destino, ya que más del 90% de las exportaciones de cerezas se concentran en China. Expertos advierten que esta situación genera vulnerabilidad frente a cambios en el consumo o en las condiciones económicas del país asiático.
En este contexto, la industria enfrenta un “período de ajuste”, donde será clave diversificar mercados, mejorar la calidad de la fruta y fortalecer la coordinación entre productores y exportadores. Además, se proyecta que la consolidación del liderazgo de Chile en el mercado global de cerezas requerirá mayor innovación, estándares sanitarios y estrategias comerciales más sofisticadas.