"Interesante" y "se debe estudiar": Expertos proyectan impacto de un eventual modelo con taxis colectivos "tipo van"

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18/02/2026


"Hay temas asociados a buses de dos pisos, buses articulados, que pueden ser mejorables. El tamaño de los buses es una variable que puedes optimizar mucho, y puedes apoyarte en taxis colectivos, que es una política a nivel nacional, por lo tanto, existen herramientas tanto normativas como de diseño".

Con esas palabras, el próximo ministro de Transportes, Louis De Grange, abordó algunas ideas para manejar materias relativas al control de la evasión.

No obstante, la idea de apoyarse en los taxis colectivos va mucho más allá de una medida que podría impactar en la evasión, sino que también se baraja como fórmula para optimizar el sistema de transporte en superficie.

De Grange, no descartaría avanzar en un modelo que permita que los taxis colectivos mantengan su flota actual, pero tengan mayor capacidad de traslado de pasajeros: entre 9 y 11 personas. Para ello, se requeriría modificar un decreto de 1992 que regula el transporte público, y que, entre otras cosas, permite que los taxis tengan un máximo de de 5 plazas (un conductor y 4 pasajeros). Expertos ponderan el impacto que podría tener una medida de este tipo y las condiciones que se requerirían para que funcione.

"Se debe estudiar"

Ricardo Hurtubia, académico UC e investigador principal del Centro de Desarrollo Urbano Sustentable, CEDEUS, comenta que los taxis colectivo, en efecto, cumplen un rol importante en sectores de baja densidad donde no llega el transporte público.

En ese sentido, una iniciativa de este tipo "podría tener sentido en algunos lugares más bien periféricos y de baja densidad, hacer que estos servicios puedan llevar un poco más de personas cuando se justifique, pero eso no están tan claro". En ese sentido, sostiene que "sería importante tener estudios al respecto".

Por su parte, Franco Basso, experto en transportes de la PUCV, plantea que un sistema de esta manera "es interesante de estudiar, pero hay que hacerlo con cuidado, porque los taxis colectivos son una invención bastante chilena, como algo intermedio entre taxis y buses del transporte público, entonces existe poca experiencia comparada sobre cómo este tipo de sistema podría modificarse".

"Lo relevante es poder avanzar haciendo los cambios de manera piloto en algún recorrido, y ver los cambios en los tiempos de viaje, en la congestión, y cómo se complementa en el uso del transporte público y privado", sostuvo.

Los riesgos asociados

Para Hurtubia, hay un elemento que se debe considerar como un eventual riesgo, y es que este eventual sistema abra paso al mercado informal. "En otras ciudades de Latinoamérica, en Asia y en zonas del mundo no tan desarrolladas, uno observa que estos servicios colectivos empiezan a transformarse en algo semi informal. Hay zonas como Lima (Perú) o Guatemala, donde estos sistemas empiezan a depredar el transporte público masivo que tiene un montón de beneficios muchos más claro para la ciudad", planteó.

En ese sentido, dice que "si esto depreda al transporte público mayor, no es positivo; si permite a personas donde no llega el transporte público mayor y se conecta bien con el transporte público de la ciudad, por ejemplo, si hay integración tarifaria, es positivo".

Basso enfatiza que una aplicación escalonada es clave para evitar riesgos como "la precarización del sistema del transporte", como ocurre con "sistema muy descontrolados en otros países de Latinoamérica, como Perú y Bolivia, que usan 'combis' que tienen un sistema de seguridad muy bajo y que no es lo que claramente queremos para Chile".

Para Óscar Figueroa, académico del Instituto de Estudios Urbanos UC y miembro del CPI, la idea puede tener "un terrible impacto sobre la locomoción, porque los taxis colectivos no son tan importantes en los viajes de la ciudad. Me parece que sería útil, pero no creo que pueda mejorar sustantivamente el sistema de la ciudad".

"Si por el contrario, se quieren reducir buses y cambiarlos por estos vehículos de 9 a 11 pasajeros, ahí yo creo que sería una pérdida, porque reduciría la capacidad... y si bien es cierto que a veces hay buses que circulan bastante vacíos, hay que racionalizar eso, en vez de cambiar el tipo de vehículo", cerró.





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