Regional
Crónica
Policial
11/05/2026
Hay una manera de hacer seguridad que no pasa por las detenciones ni los operativos policiales. Pasa por entrar a una sala de clases, sentarse frente a un grupo de niños y niñas, y hablarles con la verdad.
Eso fue exactamente lo que hizo este día Carabineros de la Oficina de Integración Comunitaria (OIC) de la Cuarta Comisaría de Santa Bárbara, en una jornada que combinó educación, prevención y un gesto de confianza hacia los jóvenes de esa comuna de la provincia del Biobío.
La primera parada fue el Colegio Santa Bárbara. Ahí, los efectivos de la OIC se distribuyeron entre distintos niveles para llevar mensajes adaptados a cada etapa escolar.
Con los más pequeños, los alumnos de primero a cuarto básico, la conversación giró en torno a algo que parece básico pero que muchas veces cuesta: el respeto, el buen trato y el cuidado durante los juegos. Porque las agresiones entre pares muchas veces comienzan en el recreo, en una broma que cruza la línea o en un juego que se sale de control. Hablar de eso a tiempo, con niños que están formando su carácter, es una de las inversiones más valiosas que puede hacer una institución.
Con los alumnos de séptimo y octavo básico, en cambio, la charla tomó un tono más serio y necesario. Carabineros les explicó los alcances de la Ley de Responsabilidad Penal Adolescente, esa normativa que establece que los jóvenes también responden ante la justicia por sus actos. No como una amenaza, sino como una realidad que todo adolescente debe conocer antes de tomar decisiones que pueden marcar su vida para siempre.
Pero la jornada guardaba aún una segunda noticia, y quizás la más significativa. En paralelo a las charlas, Carabineros de Santa Bárbara anunció la creación de la Brigada Escolar del Liceo Cardenal Antonio Samoré, una iniciativa que nace desde adentro, desde los propios estudiantes del establecimiento, quienes decidieron comprometerse con algo más grande que ellos mismos.
Esta brigada no usa armas ni patrulla calles. Su misión es otra, y no por eso menos importante:
Son jóvenes que eligieron ser parte de la solución. Y eso, en tiempos en que la violencia escolar sigue siendo una preocupación real en todo el país, no es un dato menor. Es una señal de que cuando se les da a los estudiantes la oportunidad de liderar, muchos la toman con seriedad y con orgullo.
Desde Carabineros de Santa Bárbara destacaron que estas iniciativas forman parte de un trabajo sostenido de integración comunitaria, basado en la convicción de que la seguridad más duradera es la que se construye con educación, con diálogo y con la participación activa de las propias comunidades.
Porque un niño que aprende a respetar, y un joven que aprende a liderar, son la mejor garantía de una provincia más segura y más justa para todos.