Nacional
Crónica
17/08/2026
El mercado laboral chileno enfrenta un escenario de cautela, marcado por una baja creación de empleos formales. Los principales gremios empresariales coinciden en que el fenómeno responde a una combinación de factores, entre ellos el menor dinamismo de las ventas, la incertidumbre económica, el aumento de los costos laborales y el bajo nivel de inversión.
Según antecedentes de la Cámara Nacional de Comercio (CNC), siete de cada diez empresas no proyectan aumentar sus dotaciones durante la segunda mitad de 2026. Un 70,1% de las firmas consultadas espera mantener su actual número de trabajadores, mientras solo un 17,6% anticipa incrementarlo.
Durante el primer semestre, además, un 21,3% de las empresas redujo su personal estable, frente a un 10,4% que aumentó sus dotaciones. La CNC atribuye principalmente esta situación al menor nivel de ventas, seguido por la incertidumbre económica y los mayores costos laborales.
Desde la Sofofa plantean que el problema también tiene un componente estructural. El gremio ha advertido que el impacto acumulado de medidas como la reducción de la jornada laboral, el aumento del salario mínimo y la reforma previsional podría inhibir la creación de entre 387 mil y 712 mil empleos asalariados formales hacia 2033.
De acuerdo con ese análisis, para compensar dicho efecto Chile necesitaría un crecimiento económico adicional de entre 0,64% y 1,15% anual. El gremio sostiene que las decisiones de contratación están directamente relacionadas con las perspectivas de producción, demanda e inversión.
La Cámara Chilena de la Construcción (CChC) advierte que el escenario es especialmente complejo en el sector inmobiliario, donde se registra una fuerte caída de la actividad. Las empresas han optado por mantener estructuras de personal ajustadas a sus niveles efectivos de operación y privilegiar el control de costos.
A las presiones derivadas de los salarios, cotizaciones previsionales y reducción de jornada se suman, según el gremio, mayores costos de combustibles, transporte e insumos.
La CChC plantea que una de las vías para recuperar empleos es acelerar proyectos de inversión, destrabar iniciativas en ejecución y agilizar licitaciones vinculadas a programas habitacionales.
Otro factor destacado por la Cámara de Comercio de Santiago (CCS) es el avance de la automatización. El gremio sostiene que, mientras las nuevas tecnologías han reducido relativamente sus costos y aumentado su productividad, el trabajo se ha encarecido.
Esta combinación estaría llevando a algunas empresas a incorporar tecnología para contener gastos, acelerando procesos de automatización y reduciendo los incentivos para ampliar las dotaciones de trabajadores.
El sector agrícola presenta una situación distinta. La Sociedad Nacional de Agricultura (SNA) asegura que mantiene una demanda laboral importante y que existen puestos disponibles que no siempre logran ser cubiertos.
El gremio señala que ha disminuido la disposición de trabajadores chilenos a desempeñarse en labores físicas y temporales, por lo que una parte relevante de las necesidades del sector ha sido cubierta por trabajadores migrantes.
La SNA pide una regulación laboral que considere las características estacionales de la actividad agrícola y un sistema migratorio regular y ágil que permita responder a las necesidades de mano de obra.
Aunque los distintos sectores empresariales esperan una mejora de la actividad durante el segundo semestre, existe cautela respecto de la velocidad con que esa recuperación se traducirá en nuevos empleos formales.
El diagnóstico compartido apunta a que primero deben fortalecerse las ventas, la inversión y la actividad económica antes de que las empresas estén dispuestas a ampliar significativamente sus equipos de trabajo.
Así, el mercado laboral enfrenta una recuperación que podría ser gradual y con cierto desfase respecto del desempeño de la economía, especialmente entre las pequeñas y medianas empresas.