Nacional
Crónica
21/08/2026
Con el objetivo de revertir décadas de deterioro ambiental, se ha oficializado el inédito "Plan de descontaminación del Lago Villarrica". Esta iniciativa, que marca un hito tras años de estudios y advertencias científicas, busca recuperar la calidad de las aguas de este emblemático destino de la Región de La Araucanía para el año 2041.
El plan, liderado por el Ministerio del Medio Ambiente, contempla una inversión total de US$ 56 millones, de los cuales US$ 18,83 millones serán aportados por el Estado y US$ 37,3 millones provendrán de empresas del sector piscícola y acuícola.
Según los expertos, el principal enemigo del lago es la eutrofización, un proceso causado por el exceso de nutrientes —principalmente fósforo— que provoca la proliferación exagerada de algas, aumentando la turbiedad y generando un tono amarillento en sus aguas.
El diagnóstico formal, que declaró a la cuenca como "zona saturada" en 2017, reveló que el lago recibe anualmente cerca de 270 toneladas de fósforo, superando con creces su capacidad de carga. El origen de estos contaminantes es diverso: un 54% proviene de pisciculturas, 25% de actividades agropecuarias y forestales, y un 21% de urbanizaciones.
Para reducir el ingreso de nutrientes en al menos 73 toneladas anuales, el plan contempla medidas estructurales que se implementarán de forma gradual:
Normativa estricta: Establecimiento de una norma de emisión de fósforo anual.
Infraestructura sanitaria: Prohibición del uso de fosas sépticas y pozos negros en zonas rurales, junto con el desarrollo de proyectos de alcantarillado y plantas de tratamiento de aguas servidas.
Fiscalización: Mayor control sobre las descargas directas al lago.
Embarcaciones: Reducción del impacto de embarcaciones con motor a combustión para evitar la remoción de sedimentos.
Aunque el decreto ya es una realidad, las autoridades advierten que la implementación efectiva tomará tiempo. Se estima que las medidas de mayor envergadura comenzarán a concretarse en un plazo de uno a dos años, debido a la complejidad de los procesos administrativos y presupuestarios.
Alcaldes de la zona, como los de Villarrica y Pucón, han valorado la iniciativa como "histórica", aunque enfatizaron la necesidad de que el proyecto cuente con los recursos asegurados en las próximas leyes de presupuesto para evitar que la medida se convierta en "letra muerta".
Este plan representa el esfuerzo final de un camino que comenzó a trazarse en la década de los 70 y que hoy, finalmente, cuenta con una hoja de ruta clara para devolver la salud ecológica al Lago Villarrica.