Nacional
Crónica
Educación
08/07/2026
El Ministerio de Educación (Mineduc) se encuentra en medio de una compleja contradicción política y técnica. En su esfuerzo por implementar una reforma al Sistema de Admisión Escolar (SAE) —que plantea un sistema mixto permitiendo a los colegios de alta demanda optar por criterios de selección propios, incluyendo el rendimiento académico—, el Ejecutivo ha citado en su proyecto un informe técnico que advierte sobre los peligros de volver a las políticas de selección.
La propuesta gubernamental busca responder a un creciente descontento de las familias frente al sistema de sorteo aleatorio, que ha prevalecido en los últimos años. El texto del proyecto argumenta que es necesario "devolver a las familias la posibilidad de elegir" y "restituir el reconocimiento del mérito". Para ello, propone la modalidad de "Elección Mutua", donde los establecimientos podrán evaluar a los postulantes mediante entrevistas, adhesión al proyecto educativo y, en casos de enseñanza media, rendimiento académico.
No obstante, expertos y académicos han señalado que esta iniciativa tensiona las recomendaciones de la Mesa Técnica del SAE, una instancia convocada por el propio Ministerio en 2025 para evaluar mejoras al sistema. Aquel informe técnico, que el actual proyecto utiliza como sustento, concluyó en su momento que no existía evidencia suficiente para justificar un reemplazo estructural del SAE hacia un modelo de selección, alertando que medidas de este tipo podrían profundizar las brechas de equidad y segregación escolar.
Para analistas y miembros de la comunidad educativa, el hecho de que el Mineduc base su reforma en un texto que plantea dudas sobre la pertinencia de la selección por rendimiento constituye una paradoja difícil de explicar.
"La contradicción es evidente", señalan fuentes cercanas al debate legislativo, apuntando a que el gobierno intenta conciliar dos posturas opuestas: la demanda ciudadana por mayor autonomía y reconocimiento del mérito escolar, y la evidencia técnica que advierte que, en el pasado, la selección académica fue uno de los principales motores de la desigualdad en el sistema educativo chileno.
El proyecto propone dos vías de admisión para los colegios con sobredemanda:
Elección Mutua: Los colegios pueden aplicar criterios propios de selección (rendimiento, entrevista, etc.), manteniendo cupos reservados para estudiantes prioritarios (SEP) y con necesidades educativas especiales (NEE).
Sistema Centralizado: Se mantiene el algoritmo actual de sorteo para aquellos establecimientos que decidan no optar por el nuevo modelo o para las vacantes restantes.
Mientras el debate se traslada al Congreso, el gobierno deberá defender su propuesta frente a un escenario donde la autonomía escolar y la equidad en el acceso chocan frontalmente, poniendo a prueba la viabilidad política de una reforma que, lejos de cerrar el debate, lo ha reabierto con más fuerza.